viernes 30 de abril de 2010

En Argentina hay pocos chicos vacunados contra la Gripe A

Según los datos difundidos por las autoridades nacionales, sólo el 22% de los chicos entre 6 meses y 5 años se han aplicado la vacuna monovalente contra la Gripe A.
Preocupa en el Ministerio de Salud la resistencia observada en pediatras y padres a vacunar contra el virus H1N1 a chicos de entre 6 meses y 5 años. Según las cifras que ayer se analizaron en la cartera sanitaria, la campaña de vacunación alcanzó sólo al 22% de ese grupo de riesgo. Por eso, las autoridades instaron a dejar de lado la creencia mayoritaria de que la vacuna trivalente más difícil de conseguir tiene ciertas ventajas sobre la monovalente, y pidieron que se proteja rápidamente a los menores con esta última, que resguarda contra la gripe A.


“Es una obligación de todos: el Estado cumple con su parte al poner a disposición las vacunas necesarias, y los médicos tienen la responsabilidad de informarse en las sociedades científicas a las que pertenecen para conocer las implicancias de diferir la vacunación”, afirmó a LA NACION la jefa del programa nacional de inmunizaciones, Carla Vizzotti.

La vacuna monovalente, que cubre los requisitos de protección contra el virus de influenza H1N1, está disponible en los hospitales públicos para los grupos que fueron priorizados en la campaña de vacunación nacional. Fueron repartidos siete millones de dosis de los casi 11 millones comprados por el Estado, pero las incertidumbres sobre qué vacuna aplicar a los chicos, frente a la presencia, muy reducida hoy, en el mercado privado de la llamada trivalente, está frenando el impulso de la campaña de vacunación.
Esperar para comprar la trivalente puede resultar muy peligroso para esa franja etaria, opinan en el Ministerio de Salud.

“Los pediatras tienen que saber cuál es la realidad. Vacunas trivalentes no se van a conseguir para todos, ni acá ni en ningún lado, y la monovalente cubre perfectamente el virus H1N1”, explicó Vizzotti.

Las autoridades también hacen referencia a la responsabilidad social. El diagrama de prevención persigue que cerca de diez millones de personas se vacunen con las dosis monovalentes. De lograrse, se generaría una especie de “muro humano” de protección para contener la circulación del virus. Los grupos por vacunar fueron elegidos a partir de la experiencia de 2009. Fueron seleccionados quienes resultaron más fuertemente afectados por la epidemia. La idea no es evitar los contagios, sino las muertes, según aclaran las autoridades sanitarias.
El apuro por llegar a vacunar a la población seleccionada tiene que ver con el período de 15 días que tiene cada persona para generar los anticuerpos contra el virus H1N1.

Hasta el momento se registró la aplicación de dosis en el 47,5 por ciento de los trabajadores de la salud, en el 54% de las embarazadas, el 43% de las puérperas de hasta seis meses de nacido el bebe, y el 33 por ciento del resto de los integrantes de grupos de riesgo. Y sólo se vacunó el 22% de los chicos de entre seis meses y cinco años. Esos son los grupos que tienen acceso en los hospitales públicos a la vacuna monovalente, en forma gratuita.