jueves 22 de abril de 2010

Se agrava en Argentina la Falta de Vacunas

Casi no hay en farmacias y los centros de vacunación están desbordados. El temor trajo una mayor demanda.

La demanda de las vacunas para prevenir la vuelta de la gripe A H1N1 está desbordando a vacunatorios privados y farmacias. En algunos ya ni atienden el teléfono o dan turno para mediados de mayo. En la mayoría de las farmacias no cuentan con vacunas o si poseen algunas dosis, les desaparecen de las manos: "Nos llegaron ayer 30 dosis y en una hora ya habían desaparecido", dijo un cajero de la farmacia de avenida Corrientes y Paraná.

 Las vacunas contra la gripe se empezaron a colocar en marzo en el sector público de manera gratuita al personal de la salud, los menores de 5, entre otros grupos de riesgo. El resto de la población puede aplicarse la vacuna como una opción paga: cuesta 71,22 pesos y algunas obras sociales y prepagas la cubren. "No es obligatoria", señaló a Clarín Angela Gentile, del comité nacional de infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría. Tampoco es cierto -señaló- que la vacuna trivalente sea mejor que la monovalente. "No hay competencia. Porque ambas dan protección contra la cepa que más circulará en este invierno, que es la A H1N1", agregó.
"Ambas vacunas son seguras. En primera instancia, deben vacunarse los grupos de riesgo. Para el resto de la población, es opcional. Si no se consigue la vacuna trivalente y no está en grupo de riesgo, no hay que hacerse problema. Hay que seguir el lavado frecuente de manos, no tener contacto con enfermos y consultar al médico si tiene algún síntoma", dijo Miguel Angel Schiavone, director de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Católica Argentina, que organiza un simposio gratuito el lunes a las 19 en Alicia Moreau de Justo 1500, en Capital.

Pese a la calma que piden los especialistas, las madres y los padres están preocupados. Ana Rodríguez estaba averiguando dónde conseguir la vacuna desde hace una semana. El sábado había ido a otro vacunatorio donde dan 120 dosis por día, pero llegó tarde para el reparto de números.

 Ayer, en cambio, lo logró: "Uno de mis nenes tiene broncoespamos frecuentes. Tenía miedo de no conseguir la vacuna", le contó Ana Rodríguez, de 35 años y madre de dos nenes, a Clarín, al salir de un vacunatorio de avenida Corrientes al 4400. En cambio, otras madres no tuvieron tanta suerte. "En algunos lugares, como Vacumed, no atendían por teléfono, y en otros como Vacunar hay que hacer colas desde las 6 de la mañana y no sabés si te darán la dosis. Estoy desconcertada", comentó Ximena N. de 40 años.

En los Centros Dr. Stamboulián daban ayer turnos para mediados de mayo, aunque era difícil conseguir atención telefónica. En otros lugares directamente respondían: "No sabemos cuándo volveremos a vacunar. Lo avisaremos en nuestra página Web", dijeron en Cepem, un vacunatorio de Morón. ¿A qué se debe la fuerte demanda en el sector privado? "Hay que tener en cuenta que hasta el año pasado menos de 4 millones de personas se vacunaban contra la gripe. Este año, el miedo que dejó la pandemia del año pasado hace que la gente acuda más. Hay que esperar la llegada de más dosis y seguir con la prevención, como el lavado de manos", aconsejó la infectóloga Teresa Zitto. Desde la Confederación Médica Argentina, Ignacio Berrios opinó que "hubo una presión de los laboratorios para vender vacunas que se combinó con el temor de la gente".